Muchos tenemos la necesidad en algún momento de vender o alquilar una propiedad, algunos como clientes y otros con la necesidad de ofertar las propiedades.
Partiendo por esa necesidad a veces nos aventuramos en la búsqueda de un agente o decidimos aventurarnos por iniciativa propia, creyendo y deseando que la suerte nos acompañe y nos traiga un buen desenlace en nuestra negociación, felicitamos la iniciativa del buen emprendedor.
Sin embargo a veces esta opción resulta complicada y el remedio sale más caro que la enfermedad.
En países más desarrollados, esta profesión es regulada y requiera una licenciatura que es supervisada estrictamente bajo un código de ética y moral estricto, pero la verdad es que vivimos en Perú, donde todavía estamos en los primeros pininos en este tema, sin embargo algunos de nosotros cumplimos estrictamente y nos licenciamos y obtenemos nuestra credencial del mismísimo Ministerio de Vivienda.
Empezando por ahí, estamos acreditados para poder representar a los clientes y llevar a cabo una transacción comercial en este rubro de Bienes Raíces en el Peru.
Esto no es garantía de un buen proceso, ni mucho menos de ética y moral a la hora de ejercer la profesión.
Hablando de mi caso en particular y dejando de lado lo que otros colegas puedan hacer y ofrecer, yo solo quiero dar unas pautas generales para que los clientes tengan en cuenta.
Nací y crecí en un entorno de venta de propiedades, desde que tengo uso de razón acompañe a mis padres a ver propiedades los fines de semana y en mi casa el único tema del que se hablaba eran las ventas, clientes y estrategias comerciales, mi padres tuvieron una de las compañías más grandes de Bienes Raices en las décadas de los 70’s y 80´ y quizá un poco antes y también un poco después, suficiente para que una persona de 70 años nos recuerde con claridad y un joven de 40 también, la empresa se llamaba Sopeco.
Siguiendo con los consejos de mis experimentados padres y recogiendo algunas experiencias del mercado local y el mercado americano, donde también tuve el placer de conocer y trabajar, puedo compartir con ustedes algunas ideas que tener en cuenta a la hora de escoger un agente que los represente.
- Tener en cuenta que el agente valore la propiedad en un precio realista, no crean en falsas promesas de grandes remuneraciones económicas por el valor de su propiedad.
Lo único que va a lograr usted como propietario es sobre exponer su propiedad al mercado y no va poder venderla, perdiendo potenciales clientes, y lo que va a lograr el agente es colocar su cartel, exponiendo su marca y logrando mayor alcance y difusión en imagen.
- Busque una compañía solvente, aquella compañía que realmente haga publicidad e invierta en medios para exponer al mercado su propiedad.
- Firme contrato de exclusividad con la compañía elegida, el costo de no hacer esto le va a traer demasiados problemas, como la continua visita desordenada y desorganizada de muchos agentes al mismo tiempo manejando precios distintos, esto trae caos y confusión.
- Previo a la firma de contrato, elabore y entregue una lista de posibles clientes y resérvelos como suyos antes de firmar un contrato con la compañía, así se puede dejar en claro que los clientes previos son suyos y se evita confusiones.
- Nunca trabaje la propiedad con más de un corredor o pull de corredores, esto siempre trae problemas.
Estamos aquí para servirlos, no estamos en el rubro recientemente, nuestra vida entera y reputación van de la mano con esta labor, llámenos al 441.3764